Una de las ventajas más destacables de alojarse en pleno centro de Madrid a la hora de viajar a esta ciudad es la facilidad que existe después para visitar cualquiera de los distritos de la capital, de forma que un hotel Madrid centro podría decirse que prácticamente indispensable para todo aquel que no sea de la ciudad y que quiera disfrutar de los diferentes lugares de interés turístico sin tener que andar preocupándose de hacer kilómetros y kilómetros de viajes en taxi de un sitio a otro.
Y esto se debe a que realmente todos los sitios interesantes de Madrid se centran en el centro de la ciudad, véase el Parque del Retiro o la famosa Casa de Correos ubicada en una de las plazas más conocidas de la ciudad; de esta forma, alojándose en un hotel céntrico el turista tiene la oportunidad de visitar la ciudad entera sin necesidad de tener que preocuparse del transporte, pudiendo simplemente subirse a alguno de los muchos autobuses que constantemente rodean la ciudad a precios muy económicos y asequibles para cualquier viajero.
Por otro lado, desde el centro de Madrid y gracias al metro es posible viajar a cualquier parte de la ciudad al precio de un billete que no suele superar los dos o tres euros. De esta forma es posible visitar otros lugares de Madrid que no se limiten únicamente al casco urbano, pudiendo por ejemplo ver alguno de los muchos barrios que hay alrededor del centro de la ciudad. Al fin y al cabo de lo que se trata es de visitar todo lo que se pueda antes de regresar a la realidad, de forma que este tipo de ciudades periféricas son también un lugar interesante a tener en cuenta.